El paso de la crítica (negativa) a la fundamentación (positiva) con un nuevo contenido de la política
Synopsis
Ante la necesidad de una teoría política arquitectónica que explique los procesos de transformación en curso y que cuente con la capacidad argumentativa para llegar a consensos entre comunidades y sujetos involucrados, es vital pensar en términos estrictamente tácticos, pero sin obviar nunca los estratégicos. Una tal teoría política, entonces, tiene que ser propositiva y trascender la autoimagen antagónica de los sectores alternativos al establishment de la modernidad capitalista, entre los que cabe mencionar dos grandes sectores: los gobiernos posneoliberales y los movimientos antisistémicos; además de las comunidades indígenas que no son ni posneoliberales, ni antisistémicas, pero sí fundamentales. Se trata, entonces, de superar la dicotomía de la autoimagen antagónica a partir de las analogías y puntos en común o comunales. En este sentido, para analizar este problema, en el presente artículo nuestro escenario es Abya Yala, territorio desde donde se han ensayado las más diversas y avanzadas propuestas tanto posneoliberales como antisistémicas; de modo que también puede ser donde se diriman los antagonismos producidos a lo interno de estas propuestas alternativas.





















