Humanizando la atención de los pacientes con esquizofrenia desde los cuidados paliativos: : un abordaje psicológico
Sinopsis
Las enfermedades mentales siguen siendo estigmatizadas y discriminadas al punto de afectar no solo la calidad de vida de las personas, si no también, su tratamiento, integración social y desarrollo humano. De hecho, se cree que esta estigmatización implica para quienes la padecen, una dificultad en las relaciones interpersonales, menos oportunidades laborales y un pronunciado aislamiento social. Una de las enfermedades con más impacto en quien la padece es la esquizofrenia, la cual, es un trastorno mental que afecta a más de 21 millones de personas en todo el mundo; es más frecuente en hombres (12 millones) que en mujeres (9 millones), los cuales tienen un 2 y 2,5 más de probabilidad de morir a una edad temprana que el resto de la población (OMS, 2019). Frente a estas cifras, el plan de acción de la OMS sobre salud mental 2013- 2020, pone énfasis en las medidas necesarias para proporcionar los servicios adecuados a las personas con trastornos mentales. No obstante, es necesario destacar la importancia de brindar un trato humano y digno dentro de estos servicios, es decir, acercarse al paciente teniendo como base la calidad humana, la empatía y el abordaje integral. Los profesionales de la salud deben caracterizarse por su calidez, valores y vocación de servicio, manifestándose con un compromiso con los pacientes, quienes buscan atención estando en condición de vulnerabilidad (Avila y Yaneth, 2017). De acuerdo con González (2013) las enfermedades mentales, al ser degenerativas, pertenecerían al área de cuidados paliativos requiriendo el abordaje de un equipo interdisciplinario, el cual se encargará, dependiendo del caso, de la administración de psicofármacos como método paliativo de los síntomas, complementando con la intervención psicológica, que comprende las esferas emocionales y psíquicas, generando así, un estado de bienestar en el paciente. Este acompañamiento psicológico, debe atender no solo el impacto, en todas las áreas (emocional, laboral, familiar, etc.), ocasionado por la esquizofrenia, sino también la adherencia al tratamiento y la evolución de la enfermedad.





















