Artrocinemática de la marcha
Sinopsis
La adopción por parte de los seres humanos de una posición erecta y su locomoción empleando ciclos armónicos pendulares es única en toda clase de mamíferos, es por eso que actualmente, médicos y especialistas en rehabilitación estudian la gran variedad de patrones de movimiento de cada paciente formulando con la información obtenida un tratamiento adecuado además de realizar el seguimiento de la evolución clínica del usuario.
Para analizar la marcha a menudo se requiere la toma e interpretación de muchas mediciones, por lo que es importante familiarizarse con algunos conceptos básicos, pues cada medida es incierta hasta cierto punto.
Dado lo anterior, en este capítulo se describirá de manera detallada los arcos de movimiento normales para cada una de las articulaciones involucradas en la marcha (cadera, rodilla, tobillo, y miembros superiores) información que servirá de orientación para el correcto análisis de la información obtenida en la evaluación del patrón de la marcha.
Para el tobillo podrán evidenciar y reconocer cada uno de los movimientos de esta articulación y como durante cada ciclo de la marcha el tobillo viaja durante cuatro diferentes arcos de movimientos con unos arcos de movilidad relativamente bajos.
Para la articulación del pie se discriminan los movimientos de eversión e inversión presentes en el ciclo de la marcha además de los movimientos accesorios de la articulación metatarsofalángica y mediotarsiana.
Para la articulación de la rodilla se describirán los rangos de movimiento tanto en el plano sagital como en el coronal y transversal los cuales facilitan el equilibrio vertical y el avance de la extremidad en los diferentes periodos de la marcha.
En la cadera se discriminará los diferentes patrones de movimientos vistos desde la trayectoria del desplazamiento del muslo desde la vertical y el comportamiento pélvico, evaluando de manera correcta todo el patrón de movimiento de este complejo articular en la marcha.
Finalmente se describirá el comportamiento de diferentes complejos articulares, tales como pelvis, tronco, cabeza y miembros superiores dando así las pautas necesarias para una valoración global de todo el ciclo de la marcha.





















