Capítulo 1. Diagnóstico de tuberculosis:: Desde Robert Koch hasta la actualidad
Sinopsis
Hasta finales del siglo XIX la única alternativa para el diagnóstico de tuberculosis (TB) eran las aproximaciones clínicas. Posteriormente, Koch sentó las bases del diagnóstico microbiológico de TB: microscopía y cultivo de Mycobacterium tuberculosis (Mtb), técnicas que siguen siendo hoy la base del diagnóstico rutinario de TB en muchos países. El cultivo de Mtb es el estándar de oro de diagnóstico y seguimiento al tratamiento de TB, bien sea cultivo sólido (Lowenstein-Jensen, Ogawa o 7H11) o cultivo líquido (MGIT960, Proskauer-Beck, 7H9, entre otros). El advenimiento de metodologías moleculares llevó al desarrollo del GeneXpert MTB/RIF (amplificación de rpoB para identificar Mtb y resistencia a rifampicina, directo del esputo). Otros métodos moleculares incluyen: LAMP-TB: amplificación isotérmica de IS6110 y gyrB, LPA: detección de resistencia a medicamentos de primera y segunda línea con sondas de ADN en tiras de nitrocelulosa. El reto impuesto por el diagnóstico de pacientes coinfectados TB/VIH llevó al desarrollo de LAM-TB. Este último detecta Lipoarabinomanano en la orina de individuos severamente comprometidos con VIH-SIDA. Actualmente, la búsqueda de biomarcadores en suero y orina representa una alternativa prometedora. Se vienen buscando metabolitos, microARNs y proteínas derivadas tanto de Mtb como del huésped humano. La aplicación de ciencias “omicas” en las últimas décadas ha sido determinante para la búsqueda de nuevos biomarcadores de diagnóstico y pronóstico.





















